Un efectivo de la Policía bonaerense fue asesinado este martes al mediodía en la localidad de Isidro Casanova, partido de La Matanza, cuando intentó resistir un asalto mientras trabajaba como custodio frente a un comercio. El hecho, que quedó registrado por cámaras de seguridad, expone una vez más la violencia con la que actúan bandas dedicadas a este tipo de golpes.
La víctima fue identificada como Mauro Fabián Molina, de 42 años, quien se encontraba cumpliendo tareas de custodia para una empresa de transporte de caudales. El ataque ocurrió cerca de las 11.40 en la intersección de la Ruta 3 y Marconi, donde había llegado a bordo de una camioneta y permanecía dentro del vehículo.
Según reconstruyeron los investigadores, al menos dos delincuentes armados que se movilizaban en una Volkswagen Amarok lo sorprendieron en el momento en que una empleada del local le entregaba la recaudación. En ese instante, los asaltantes lo abordaron, lo sacaron por la fuerza de la cabina y lo arrojaron al piso.
Las imágenes de las cámaras de seguridad muestran la secuencia completa: uno de los agresores le disparó a quemarropa en el pecho mientras el policía estaba reducido. Luego, los delincuentes revisaron su cuerpo para robarle pertenencias antes de escapar.
Tras el ataque, los sospechosos huyeron en la Amarok utilizada para cometer el asalto, que habían colocado estratégicamente delante del vehículo de la víctima para bloquearle el paso. Más adelante, abandonaron ese rodado y continuaron la fuga en otro auto que los esperaba en las inmediaciones.
Molina fue trasladado de urgencia al Hospital Paroissien, donde murió poco después a raíz de la gravedad de la herida. Tenía más de una década de servicio en la fuerza, se desempeñaba en la Dirección de Investigación de Delitos Federales de la Superintendencia de Delitos Complejos y Crimen Organizado y era padre de dos adolescentes.
Tras el crimen, se desplegó un operativo cerrojo en la zona, aunque hasta el momento no hubo detenidos. La causa quedó en manos del fiscal Carlos Arribas, de la UFI de Homicidios de La Matanza, quien investiga el hecho como un robo agravado seguido de muerte.
Los investigadores sospechan que el ataque fue planificado y que los delincuentes contaban con información previa sobre los movimientos del custodio. En ese marco, continúan analizando cámaras de seguridad públicas y privadas para reconstruir la ruta de escape e identificar a los responsables.
Fuente: (Zona Oeste Diario)
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