Un hombre de 33 años acusado de integrar una banda que cometió al menos dos entraderas fue detenido en el partido bonaerense de San Martín en un operativo que tuvo un hallazgo insólito: estaba oculto en un compartimento armado debajo de un jacuzzi, donde tenía provisiones para permanecer escondido durante varias horas.
El procedimiento fue el resultado de una investigación que se extendió por casi un mes y medio y que estuvo a cargo de la DDI San Martín de la Policía Bonaerense en conjunto con efectivos de la Policía de Entre Ríos. En ese marco, fueron detenidos tres sospechosos señalados como integrantes de la organización: Luis Antonio Funes (33), Jennifer Daiana Yniguez (32) y César Albino Romero (61).
Según reconstruyeron los investigadores, el primer golpe de la banda ocurrió durante la madrugada del 1 de febrero, cuando irrumpieron en la vivienda de una mujer de 62 años. Allí la redujeron tras golpearla en la cabeza y la ataron de pies y manos para luego robarle cinco millones de pesos en efectivo, joyas de oro, un arma antigua tipo escopeta y un automóvil Citroën C3.
El segundo hecho se registró semanas después en la ciudad entrerriana de Gualeguay. En ese caso, la víctima fue un hombre de 39 años que no se encontraba en su domicilio al momento del asalto. Los delincuentes ingresaron a la propiedad y se llevaron 3.500 dólares, además de electrodomésticos.
A partir de ese episodio, la Policía de Entre Ríos logró establecer que los sospechosos residían en el conurbano bonaerense, lo que derivó en la intervención de la DDI San Martín. Con tareas de vigilancia, seguimientos encubiertos y análisis de cámaras de seguridad, los investigadores identificaron el domicilio donde se ocultaban.
Con esa información, el Juzgado de Garantías N° 4 del Departamento Judicial San Martín autorizó un allanamiento de urgencia en una vivienda ubicada sobre la calle Intendente Alvear al 1900. Allí, los agentes lograron detener a Yniguez y Romero, pero en un primer momento no encontraron a Funes.
La búsqueda continuó dentro de la casa hasta que un detalle en el baño llamó la atención de los efectivos: un polvillo en los bordes del jacuzzi. Al inspeccionarlo, notaron que la estructura no estaba completamente fija. Cuando levantaron la bañera, descubrieron un compartimento oculto de aproximadamente 1,5 metros cuadrados, donde Funes permanecía escondido.
En ese espacio reducido, el sospechoso contaba con botellas de agua, alimentos, un respirador y conexiones eléctricas para cargar dispositivos, lo que le permitía permanecer oculto por un tiempo prolongado.
Tras su hallazgo, fue detenido y trasladado junto a sus cómplices a la provincia de Entre Ríos, donde los tres quedaron a disposición de la Justicia acusados de robo agravado.
Fuente: (Zona Oeste Diario)
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