El intendente de Morón, Lucas Ghi, sufrió este viernes su segunda derrota política en apenas 48 horas: el Concejo Deliberante rechazó la Rendición de Cuentas del ejercicio 2025 con una mayoría de 16 votos, en una sesión donde volvió a repetirse el alineamiento entre los bloques opositores y el sector de Fuerza Patria que ya había acompañado la interpelación por el caso de Luna Ortigoza.
El rechazo al expediente no define por sí mismo la legalidad de la administración de los fondos municipales, ya que la evaluación final corresponde al Tribunal de Cuentas de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, el resultado dejó expuesto un fuerte mensaje político contra la gestión local, especialmente en un contexto sensible para el oficialismo, golpeado por el escándalo de la ex directora de Políticas de Género Luna Ortigoza, prófuga de la Justicia tras el hallazgo de medio kilo de cocaína en su vivienda de Castelar.
Durante más de cuatro horas de debate, el oficialismo defendió la administración de los recursos municipales y buscó encuadrar las dificultades del ejercicio en el impacto del recorte de fondos nacionales a la provincia de Buenos Aires. El concejal Agustín Ramponelli, del bloque PJ-MDF, realizó una extensa exposición en la que repasó la gestión de las distintas áreas y justificó el desempeño económico del Ejecutivo en un año en el que el Municipio no contó con presupuesto aprobado y prorrogó el cálculo de recursos de 2024.
La defensa, de todos modos, no alcanzó para revertir una mayoría que volvió a mostrar a Ghi en minoría dentro del Concejo. Desde la oposición apuntaron contra lo que definieron como el deterioro de la gestión municipal, cuestionaron gastos, pusieron bajo la lupa el funcionamiento de áreas sensibles y señalaron una deuda superior a los 11 mil millones de pesos con la empresa encargada de la recolección de residuos.
Uno de los ejes más duros del debate fue la situación del Hospital de Morón. La concejal Analía Zappulla, referenciada en el espacio libertario, lo calificó como “la nave insignia de la mala gestión” y cuestionó el manejo de las compras directas en el área de Salud. “Quizá el secretario de Salud, como el Municipio sigue cobrando la Tasa Covid, se crea que estamos aún en pandemia y sigue comprando por compra directa. No termino de entender si es falta de manejo, de planificación, o en realidad es un instrumento para direccionar y comprarle a los proveedores amigos”, disparó.
La votación dejó nuevamente dividido al oficialismo de Ghi frente a una mayoría adversa. Por la aprobación de la Rendición de Cuentas votaron José María Ghi, Alfonso Martínez, Vanina Moro, Agustín Ramponelli, Claudio Román y Adrián Colonna, del PJ-MDF, junto a Lorena Acevedo y Sibila Botti, del Frente Renovador.
En contra se pronunciaron Analía Zappulla, Cristian Morales, María Mobilia, Cecilia Solía, Pablo Miño y Ezequiel Tozzi, de La Libertad Avanza; Ariel Aguilera, de Todo por Argentina; Alejandra Liquitay, también de La Libertad Avanza; Claudio Faro y Bernardo Magistocchi, del PRO; Daniela Cáceres, de Nuevo PRO Morón; y Diego Spina, Florencia De Luca, Sol Steimberg, Marcelo Notario y Mariano Spina, de Unión por la Patria.
El dato político central fue que el oficialismo no sólo perdió la votación, sino que volvió a quedar frente a una mayoría de dos tercios capaz de fijar agenda en el Concejo. En menos de dos días, esa misma correlación de fuerzas primero avanzó con la interpelación por el caso Ortigoza y luego rechazó la Rendición de Cuentas, dos movimientos que profundizan el desgaste institucional de la administración de Lucas Ghi en Morón.
Fuente: (Zona Oeste Diario)