Durante horas no hubo confirmaciones oficiales sobre la identidad de las víctimas, hasta que el suegro de la joven, preocupado porque no habían regresado, decidió dirigirse a la garita policial ubicada en Ricardo Balbín y Pedernera. Allí mencionó que había escuchado sobre un accidente ferroviario y pidió información para descartar o confirmar cualquier vínculo con su familia.
A raíz de su pedido, fue trasladado al Destacamento Pompeya, donde aportó los datos de su nuera y de su nieto. Esa información fue cotejada con registros judiciales bajo la supervisión del Juzgado Federal N° 2 de Morón. Tras la intervención del titular de la Secretaría N° 8, Ignacio Calvi, los familiares pudieron acceder a la morgue judicial y confirmar la identidad de la madre y el pequeño. También les informaron que ambos habían muerto en el acto.
La tragedia generó conmoción entre los vecinos de la zona y abrió una investigación para reconstruir con precisión la mecánica del siniestro. Testigos insistieron en que la joven no percibió las señales antes de cruzar, mientras el tren avanzaba en su recorrido habitual por el ramal entre Merlo y Lobos. La causa quedó en manos de la Justicia, que trabaja con testimonios y registros del sistema ferroviario para completar el expediente.