La principal sospechosa fue identificada como R. C., quien ya cumplía arresto domiciliario por una causa anterior vinculada a la venta de estupefacientes. Según la acusación, la mujer utilizaba su vivienda de Peña al 4400 como punto de recepción y acopio de la droga, que luego era entregada a otros integrantes de la organización para su distribución en distintos sectores del barrio.
La causa se inició a partir de una denuncia vecinal anónima que alertó sobre movimientos sospechosos en la zona. A partir de ese dato, los investigadores avanzaron sobre distintos domicilios ubicados en Peña al 4400, París al 700, Nahuel Huapi al 700 —en la esquina de Alvarado— y Montiel al 500, entre Arce y Bella Vista.
De acuerdo con la acusación, la actividad no se limitaba a una venta aislada al menudeo, sino que respondía a una dinámica organizada de recepción, fraccionamiento y distribución de droga, con distintos puntos de comercialización en el barrio.
La investigación quedó a cargo del fiscal federal Santiago Marquevich, de la Fiscalía Federal de Hurlingham, junto con su secretario Eduardo Suárez. Los allanamientos fueron autorizados por el juez Juan Manuel Culotta, con intervención de la Secretaría N° 11, a cargo de Leonardo Cano.
Durante los procedimientos fueron detenidos la mujer señalada como principal acusada, otra mujer y tres hombres. Todos quedaron imputados por tenencia ilegal de estupefacientes con fines de comercialización, tenencia ilegal de armas de fuego y encubrimiento.
El caso tramita en el fuero federal debido a la cantidad de droga secuestrada y a las características de la organización señalada por la Justicia. La indagatoria de los acusados fue fijada para el lunes.
En los allanamientos, la Policía secuestró medio kilo de cocaína fraccionado en unas 1.000 dosis y 10 kilos de marihuana, entre trozos compactos, flores y plantas. También fueron incautadas balanzas de precisión y teléfonos celulares que serán peritados para intentar reconstruir los contactos y movimientos de la organización.
Además, los efectivos hallaron un revólver calibre 32 corto, una escopeta calibre 12/70, dos pistolas semiautomáticas calibre 22 largo y una carabina calibre 22. Según la investigación, todas las armas estaban aptas para el uso y contaban con municiones.
Otro de los elementos secuestrados fue un Volkswagen Fox negro que tenía pedido de secuestro por robo desde el mes pasado en San Antonio de Padua. Los investigadores sospechan que el vehículo era utilizado por la banda.
El operativo fue llevado adelante por agentes de la Delegación Departamental de Investigaciones de Drogas Ilícitas de Morón y personal de la Secretaría de Seguridad de Merlo. Ahora, la Justicia busca determinar la ruta de ingreso de la droga y el rol específico de cada uno de los detenidos dentro de la organización.
Fuente: (Zona Oeste Diario)

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