
Un joven de 20 años fue detenido en Merlo luego de protagonizar un peligroso episodio en una estación de servicio Shell, donde arrojó combustible sobre un automóvil, roció a su conductor e intentó provocar un incendio. La situación quedó registrada por las cámaras de seguridad del establecimiento y pudo ser controlada gracias a la intervención de los empleados, que actuaron con matafuegos.
El hecho ocurrió el domingo 11 de octubre en la estación ubicada sobre la avenida Ricardo Balbín al 5145, en el barrio Pompeya. Según la reconstrucción policial, el joven se acercó a uno de los playeros y le pidió que le cargara nafta en un bidón. Sin embargo, una vez que tuvo el combustible en su poder, comenzó a derramarlo sobre el playón y un vehículo gris que se encontraba junto a los surtidores.
En medio de la maniobra, también roció con nafta al propietario del automóvil, que estaba contando dinero sobre el capó. La secuencia generó momentos de extrema tensión entre los trabajadores y clientes que se encontraban en el lugar, ante el riesgo de que cualquier chispa desatara un incendio de grandes proporciones.
Lejos de detenerse, el sospechoso abrió la puerta del conductor, ingresó al vehículo y se sentó al volante. Una mujer que estaba en el asiento del acompañante logró escapar corriendo al advertir lo que sucedía.
Las imágenes muestran que el joven volvió a bajar del automóvil, se dirigió hacia uno de los surtidores y tomó una manguera de combustible. Posteriormente regresó al vehículo y comenzó a revisar sus pertenencias, presuntamente en busca de algún elemento con el que pudiera iniciar el fuego.
Fue entonces cuando los empleados de la estación de servicio decidieron intervenir con matafuegos para neutralizar el peligro. Su rápida reacción permitió controlar la situación antes de que se produjera un incendio que podría haber afectado tanto a las personas presentes como a las instalaciones.
Tras el alerta, efectivos del Comando de Patrullas de Merlo llegaron al lugar y redujeron al joven, identificado por sus iniciales como L.D.J. En el procedimiento también participó personal del Destacamento Barrio Pompeya.
La causa fue caratulada inicialmente como "averiguación de ilícito" y quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, que avaló el procedimiento policial.
De acuerdo con la información oficial, el joven presentaría problemas de salud mental, por lo que se iniciaron los trámites para su internación. Sin embargo, hasta el momento no se confirmó si la medida llegó a concretarse.
La investigación continúa para esclarecer qué motivó el episodio y determinar la situación judicial del involucrado. A pesar de la gravedad de lo ocurrido, la intervención de los trabajadores evitó que la secuencia terminara en una tragedia.
Fuente: (Zona Oeste Diario)








