Una organización dedicada al narcomenudeo que operaba en distintos puntos del conurbano bonaerense fue desarticulada tras una investigación judicial que incluyó tareas de inteligencia y tres allanamientos simultáneos. El operativo terminó con ocho personas detenidas, el secuestro de droga lista para la venta, armas de fuego y más de tres millones y medio de pesos en efectivo.
El procedimiento fue llevado adelante por el Departamento de Casos Especiales de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y permitió desarticular a la banda conocida como “los hermanos González”, que comercializaba estupefacientes en viviendas ubicadas en los partidos de San Martín y José C. Paz.
La investigación, impulsada por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº16, comenzó en enero cuando los investigadores recibieron información sobre tres domicilios que funcionaban como búnkeres para la venta de droga. A partir de tareas de vigilancia y análisis de inteligencia, los agentes lograron reconstruir la modalidad de la organización y determinar quiénes cumplían los distintos roles dentro de la estructura.
Con las pruebas reunidas, el Juzgado de Garantías Nº5 ordenó una serie de allanamientos que se concretaron durante la madrugada. En esos procedimientos fueron detenidas cinco personas consideradas piezas clave del grupo: Germán González (37), Facundo Scardanza (27), Kevin César Ramón (24), Loana Valdez (23) y Tiago González Cao (19).
Además, en los mismos operativos fueron arrestados tres presuntos vendedores que operaban en los puntos de comercialización: Soraya Zapata (24), Andrea González (33) y Matías Sánchez (28), quienes se encontraban en las viviendas al momento del ingreso policial.
Durante los procedimientos los investigadores incautaron 420 dosis de cocaína listas para la venta —equivalentes a 213 gramos— junto con $3.580.000 en efectivo que, según se presume, provenían de la actividad ilegal.
También fue secuestrado un importante arsenal que incluía un revólver Smith & Wesson calibre .38, una escopeta Scort Magnum, una carabina Brenta calibre .22, otra escopeta sin marca ni numeración visible y una ametralladora equipada con silenciador. A esto se sumaron dos kits Roni marca Lycan utilizados para modificar armas cortas.
El operativo permitió además el secuestro de 22 teléfonos celulares, una balanza de precisión, 59 municiones calibre 9 mm, 24 municiones calibre .38, 46 cartuchos calibre 12/70, una muslera táctica y un cinto de transporte de cartuchería para escopeta.
Según los investigadores, la organización funcionaba bajo una estructura jerárquica en la que los líderes coordinaban la distribución de la droga, los puntos de venta y la logística vinculada al dinero y al armamento. Los domicilios allanados operaban como centros de acopio y comercialización, además de servir como resguardo para las armas con las que el grupo buscaba asegurar el control territorial en la zona.
Todo el material secuestrado quedó a disposición de la Justicia y fue incorporado a la causa que busca determinar el alcance de la red narco y las responsabilidades de cada uno de los implicados.
Fuente: (Zona Oeste Diario)