Se fugó de una comisaría el presunto autor del crimen del comerciante Izzo durante un robo en Padua

El presunto autor material del crimen de Gabriel Izzo, el comerciante asesinado a balazos el 9 de junio pasado durante un asalto cometido en su casa de la localidad bonaerense de San Antonio de Padua, durante el cual fue herida de gravedad su esposa, hija de un empresario que fabrica acoplados, se fugó esta madrugada de una comisaría de Merlo, tras trepar por los techos junto a otros tres detenidos, informaron fuentes judiciales.


Se trata de Brigado Achucarro González, de 32 años y de nacionalidad paraguaya, quien se fugó de la comisaría de Parque San Martín, de Merlo, donde estaba detenido con prisión preventiva por el crimen de Izzo, por el que hay otros tres acusados también presos, agregaron los voceros.

Los voceros informaron que, además de Achucarro González, también se evadieron Néstor Ricardo Acevedo (46), detenido desde el 20 de julio último por un homicidio; José Luis Vega (28) apresado el pasado 13 de agosto por un robo agravado en Merlo, y Fernando Carlos Ramos Padilla (31), preso por encubrimiento también desde el 13 último.

En la dependencia trabajaban funcionarios judiciales de la Unidad Funcional de Investigaciones 7 de Morón, a cargo de Matías Rapazzo, que ordenó a la Gendarmería Nacional Argentina las pericias de rigor.

Los voceros detallaron a Télam que los detenidos cortaron los barrotes de un ventiluz del sector de los calabozos y desde allí llegaron al techo de la dependencia, por donde escaparon sin que hasta el momento hayan sido localizados.

Al momento de la fuga, en la dependencia había 25 detenidos y los efectivos a cargo de los calabozos recién advirtieron la falta de cuatro de ellos cerca de las 7, cuando ingresaron para hacer el recuento habitual, añadieron las fuentes.

El crimen de Izzo fue cometido el viernes 9 de junio a las 4.20 en una casa de la calle Italia al 1.000, a pocas cuadras de la estación de trenes de San Antonio de Padua, donde el comerciante y dueño de un aserradero, vivía con su esposa Susana Petinari, hija del propietario de una empresa dedicada a la fabricación de acoplados, volcaduras y semirremolques en Merlo.

De acuerdo a la pesquisa, al menos cinco delincuentes llegaron hasta el domicilio a bordo de un Gol gris y cuatro de ellos forzaron una persiana de madera tipo americana de la casa e ingresaron, tras lo cual sorprendieron al matrimonio.

Otros dos, en tanto, se quedaron en el auto y en la vereda, por lo que todos ellos fueron captados por las cámaras de seguridad del barrio.

Según las fuentes, Izzo se despertó al escuchar ruidos y agarró dos armas de su propiedad que guardaba en su habitación -una pistola Bersa calibre .40 y un revólver .38- con la que salió de la habitación para ver qué sucedía.

En esas circunstancias, se enfrentó con los delincuentes, quienes le dispararon y además lo apuñalaron.

La víctima también disparó, aunque sólo con el revólver, ya que la pistola se le trabó y aparentemente no alcanzó a herir a nadie, añadieron los voceros.

Izzo fue impactado por cuatro proyectiles y murió en el lugar a raíz de las lesiones de bala y también de arma blanca que los delincuentes le provocaron, mientras que su esposa fue apuñalada y golpeada.

En la vivienda también se encontraba la madre de la mujer herida, Elsa Otruba de Petinari (83), quien resultó ilesa ya que no salió de la habitación.

Días después del crimen, fue detenido Walter Rodríguez Sierra (53), apodado “El Uruguayo”, quien era el dueño del Volkswagen Gol que fue utilizado para cometer el hecho, quien se encuentra bajo arresto domiciliario; Gustavo Mac Dougall (49) y Ricardo González (30), mientras que aún hay dos prófugos con pedido de captura.

El informe de autopsia reveló que el empresario recibió cuatro impactos de bala (el mortal en el cuello) y efectuados con una pistola calibre .380 que fue secuestrada, junto a una Bersa 9 milímetros, en una pizzería situada en Gervasio Pavón al 3500 de Castelar Sur, en cuya puerta fue hallado estacionado el rodado en el que se movilizaban los asaltantes.

Esa pizzería, al igual que un kiosco lindero y otros locales de la zona, pertenece a Rodríguez Sierra y en su interior, además de armas de fuego, los pesquisas hallaron objetos presuntamente robados a Izzo y a su mujer.

Fuente: (Zona Oeste Diario)

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