Allanaron a un adolescente de 15 años en La Matanza por amenazas de masacre en una escuela

Un nuevo episodio de alarma por violencia escolar se registró en el conurbano bonaerense, en medio de la conmoción que dejó el reciente ataque en San Cristóbal. Esta vez, la Justicia de menores intervino tras detectar amenazas concretas contra estudiantes de un colegio de Aldo Bonzi.

Un adolescente de 15 años fue allanado en su vivienda de Ciudad Evita, partido de La Matanza, acusado de haber difundido mensajes en los que amenazaba con cometer una masacre en el Colegio Parroquial Domingo Savio, institución a la que había asistido años atrás. Según la investigación, el joven habría escrito en un grupo de WhatsApp que “los iba a matar a todos”, acompañado de imágenes de armas de fuego.

De acuerdo a fuentes del caso, las amenazas incluían incluso una supuesta fecha para el ataque, que finalmente no se concretó. El episodio fue advertido por una madre de la comunidad educativa, quien realizó la denuncia que dio origen a la causa judicial.

A partir de allí, la Fiscalía de menores ordenó una serie de medidas que incluyeron patrullajes preventivos en las inmediaciones del colegio y tareas investigativas a cargo de la DDI de La Matanza. Los efectivos lograron identificar al sospechoso, un ex alumno que había dejado la institución hacía dos años.

El allanamiento se realizó en la casa donde el menor vive con su madre. Durante el procedimiento, la Policía Bonaerense secuestró computadoras y teléfonos celulares, que serán sometidos a peritajes para determinar el alcance de las amenazas y posibles vínculos con otras personas. Sin embargo, no se encontraron armas de fuego en el domicilio.

Por su edad, el adolescente es inimputable bajo la legislación vigente, ya que el hecho ocurrió antes de la eventual implementación de cambios en el régimen de responsabilidad penal juvenil. No obstante, la Justicia dispuso su resguardo familiar y ordenó la realización de estudios psicológicos y ambientales.

En paralelo, los investigadores intentan establecer si el menor tenía relación con comunidades digitales vinculadas al fenómeno “true crime”, una línea de análisis que surgió a partir de similitudes con otros casos recientes. Esa hipótesis, sin embargo, todavía no fue confirmada y dependerá del resultado de las pericias sobre los dispositivos secuestrados.

También se constató que el adolescente se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y que sus padres están separados, elementos que ahora forman parte del análisis integral del caso.

El episodio vuelve a encender alertas sobre el impacto de las amenazas difundidas en entornos digitales y la necesidad de intervención temprana ante este tipo de situaciones, en un contexto de creciente preocupación por la violencia en ámbitos escolares.

Fuente: (Zona Oeste Diario)

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