
Debandi conduce el partido desde 2022, cuando derrotó con comodidad a los sectores referenciados en el exintendente Hugo Curto, representados entonces por Collia, y también a la línea de Horacio Alonso. Desde aquel triunfo, y tras nuevas derrotas electorales frente al intendente Diego Valenzuela, distintos espacios del peronismo empezaron a cuestionarle un estilo de conducción cerrado y sin apertura hacia otras identidades del distrito.
Ese malestar interno se profundizó a lo largo del último año, incluso dentro de sectores cercanos al kicillofismo, que reclamaban un recambio y terminaron promoviendo nuevamente la candidatura de Collia como alternativa. El dirigente, exministro de Salud bonaerense, logró reunir bajo su postulación a un conglomerado de actores que incluye a la concejala Mercedes Contreras del katopodismo, a Octavio Argüello de la CGT, a Ana Luz Balor vinculada a Andrés Larroque, a Lis Díaz del Movimiento Evita y al propio Horacio Alonso desde la Mesa Peronista Local.
Del otro lado, Debandi irá a la interna sostenido por el respaldo pleno de La Cámpora y de Daniel Menéndez, referente de Futuro 3F y dirigente nacional de Barrio de Pie. Su armado apuesta a retener la conducción partidaria y a reafirmar la legitimidad obtenida en 2022.
Hasta hace pocos días, dirigentes locales aún especulaban con una eventual intervención de la Junta Electoral del PJ bonaerense para forzar la unidad y evitar una contienda abierta. Pero la oficialización de anoche despejó cualquier incertidumbre: las dos listas fueron aceptadas y la competencia interna es un hecho.
Con este escenario confirmado, Tres de Febrero se encamina a una de las disputas más intensas del calendario partidario del peronismo bonaerense, donde Collia buscará recuperar el control del PJ después de cuatro años y Debandi intentará revalidar su liderazgo frente a una oposición interna que llega más cohesionada que en el pasado.
Fuente: (Zona Oeste Diario)
Mega Menu