Trabajadores municipales de Morón realizaron este martes 30 de diciembre una serie de protestas en distintos puntos del distrito para reclamar el pago de horas extras correspondientes al mes de noviembre de 2025, que –según denunciaron– fueron efectivamente trabajadas y registradas, pero aún no abonadas. La jornada incluyó cortes de calles, quema de neumáticos y concentraciones frente al Palacio Municipal y dependencias clave, con epicentro en el área de Servicios Públicos.
El reclamo fue impulsado por empleados de distintas áreas que señalaron que la demora en el pago se repite por segundo mes consecutivo. Según relataron, en noviembre ya se habían registrado atrasos en la liquidación de horas extras correspondientes a octubre, una situación que generó malestar creciente entre los trabajadores y que terminó de escalar en la última semana del año, en vísperas de las fiestas.
Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales de Morón informaron que este mismo martes se realizaría una presentación formal ante las autoridades municipales para exigir el pago inmediato de las horas adeudadas. En una comunicación interna difundida entre los afiliados, el gremio indicó que también avanzará con una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires, al tiempo que declaró el estado de alerta y asamblea permanente hasta tanto se regularice la situación.
Más allá de la posición institucional del sindicato, durante la jornada las bases resolvieron profundizar las medidas de fuerza y no esperar el resultado de las gestiones formales. De ese modo, se registraron protestas simultáneas en el centro de Morón, frente al edificio municipal, y en otras dependencias, con interrupciones al tránsito y quema de cubiertas como forma de visibilizar el reclamo.
Trabajadores consultados señalaron que la falta de pago impacta de manera directa en la economía familiar, especialmente por la cercanía con las celebraciones de fin de año. “Estamos llegando a Año Nuevo sin cobrar horas que ya trabajamos y que nos exigieron”, expresaron desde el sector, al tiempo que cuestionaron la ausencia de respuestas concretas por parte de los funcionarios responsables de la liquidación salarial.
En paralelo, durante la jornada circularon versiones sobre una posible cancelación de los montos adeudados en los primeros días de enero, aunque hasta el cierre del conflicto no hubo confirmación oficial por parte del Ejecutivo municipal. Esa incertidumbre fue uno de los factores que alimentó la continuidad de las protestas.
El conflicto se da en un contexto que distintos sectores describen como de tensión financiera para el Municipio. En las últimas semanas se mencionaron dificultades para afrontar compromisos y deudas con proveedores, y trascendió que el intendente resolvió postergar el cobro de su propio sueldo y el de funcionarios del gabinete para priorizar el pago de salarios y aguinaldos del personal. Sin embargo, esa decisión no alcanzó para descomprimir el reclamo por las horas extras de noviembre.
La protesta también tuvo impacto político e institucional. En medio de la conflictividad, se suspendió la sesión del Honorable Concejo Deliberante en la que estaba previsto debatir el Presupuesto Municipal 2026. Desde el cuerpo deliberativo señalaron que la decisión se tomó ante la falta de garantías para sesionar con normalidad, luego de registrarse incidentes y momentos de tensión dentro del recinto, y remarcaron que se diferencia entre la legitimidad del reclamo salarial y los episodios de violencia ocurridos durante la jornada.
Con el reclamo aún abierto y sin una definición oficial sobre la fecha de pago, el conflicto por las horas extras dejó al descubierto un cierre de año marcado por la tensión social, la presión económica sobre el Municipio y el cruce entre la protesta gremial y el debate político por el presupuesto del próximo año.
Fuente: (Zona Oeste Diario)
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