Murió pensando que era víctima de un robo, pero lo mataron al confundirlo con un ladrón

Dos hombres serán juzgados desde el miércoles próximo por el crimen de otro, a quien emboscaron y atacaron a tiros en una calle de la localidad bonaerense de Villa Ballester en agosto de 2019 al confundirlo con un ladrón, informaron hoy fuentes judiciales.

Se trata de Guillermo Nicolás Gómez (30) y Cristian Biasutti (37), quienes llegan al juicio detenidos y acusados como autor y partícipe necesario, respectivamente, del "homicidio agravado por el uso de arma de fuego" de Jonathan Sagardoy (32) y la tentativa de asesinato de su amigo Cristian Castro, apodado "Cirilo", quien resultó herido en el mismo hecho.

Al momento de ser rodeados por los agresores que integaban un grupo de varias personas a bordo de cuatro vehículos, Sagardoy y Castro iban a encontrarse con un grupo de amigos y trataron de huir pensando que iban a asaltarlos.

"Se fue de este mundo creyendo que era víctima de un robo. Él se sintió morir sin ayuda, porque hasta la propia policía lo trató como si fuese un delincuente, me duele el alma, siento todo su dolor al sentirse morir", dijo a Télam su madre, Gilda Berri.

El debate estará a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de San Martín, integrado por los jueces Adrián Fernando Berdichevsky, Luis Rubén Molinari y María del Carmen González, y se desarrollará en tres audiencias los días 3, 4 y 5 de mayo, en el edificio judicial situado en Ricardo Balbín 1753, de ese partido bonaerense.

La primera audiencia comenzará a las 9.30 con la lectura de la acusación, que en el debate será impulsada por la fiscal Paula Leiva.

Si bien durante la instrucción de la causa hubo un tercer acusado, identificado como Leonardo Morales (33), quien trabajaba en el centro de monitoreo del municipio de San Martín, éste fue liberado por falta de pruebas y no será sometido a juicio, explicaron las fuentes.

En el juicio, la familia Sagardoy estará acompañada por la asociación civil "Resurgir Después de Vos", que le brinda asesoramiento jurídico y contención.

De acuerdo a la acusación del Ministerio Púbico Fiscal, la víctima, quien era empleado de "Easy" y padre de una adolescente, fue asesinado tras ser emboscado por un grupo de vecinos que lo confundió con un ladrón.

"Hoy soy la voz de Jona. Hoy no está físicamente para defenderse, pero sí está en mí para pedir justicia para él y que pueda descansar en paz. Lo asesinaron injustamente, le arrebataron su vida dejándonos destruidos, con su familia desprotegida, sin su sostén. Todo lo que logró lo hizo con sacrificio y no era delincuente", dijo su madre.

"Hoy sigo pidiendo justicia para él. Pido que el peso de la ley sea justo para los asesinos y que sean condenados por arrebatar la vida la vida de mi hijo", remarcó Gilda.

El hecho que será ventilado en el debate oral ocurrió a las 0.20 del 31 de agosto de 2019 en la esquina de Montevideo y San Pedro, de Villa Ballester, partido de San Martín, hasta donde Sagardoy, acompañado por Castro, llegó en su camioneta Peugeot Partner gris para asistir a un encuentro con un grupo de amigos.

Cuando frenó para bajarse fue sorpresivamente rodeado por cuatro vehículos, de los que bajaron dos personas que lo intimidaron.

Al creer que era víctima de un asalto, el hombre aceleró con intenciones de escapar, aunque recibió un balazo que le ingresó por la axila derecha, mientras que su amigo fue herido de un impacto en un hombro.

Herido, Sagardoy condujo hasta el hospital Eva Perón, donde agonizó dos días y murió el 2 de septiembre.

Los propios allegados a la víctima acercaron a los investigadores a uno de los partícipes del ataque, quien confesó que salieron a perseguir a la camioneta de Sagardoy pensando que se trataba de un ladrón que hacía 15 días había querido robar la casa de uno de ellos, aunque se confundieron de persona.

Durante la investigación, Biasutti -quien estuvo varios días prófugo- y Gómez fueron identificados como los agresores de los amigos y al primero de ellos se le atribuye ser el dueño de un arma calibre 32 con la que se efectuaron los disparos que mataron a Sagardoy.

Durante la instrucción de la causa, se secuestraron dos proyectiles luego de deficiencias en los peritajes, ya que uno de ellos fue encontrado por un familiar de Sagardoy en la camioneta de la propia víctima que ya había sido peritada, y el otro fue recuperado tras la exhumación del cuerpo para una segunda autopsia.

Fuente: (Zona Oeste Diario)

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